La realidad sobre los préstamos personales

A riesgo de parecer algo predecible o tal vez soberbio, pienso que tú que lees esto también se ha preguntado millones de veces por qué no tiene dinero en sus bolsillos si todo lo que hace en la vida es trabajar y trabajar sin descanso, además de que los lujos, como las vacaciones o cosas así por estilo, han quedado vedadas por tiempo indefinido.

Como buen mexicano, le solemos echar la culpa a los demás, al gobierno, a los bancos, a los jefes, a los compañeros e incluso a nuestra familia. Pero la única realidad que debemos entender y que parece no comprendemos en su totalidad es que todo eso es responsabilidad nuestra. Nosotros tenemos nuestro destino en nuestras manos y, al igual que cualquier micro o gran empresario, podemos romper con la tiranía de la monotonía y comenzar a pensar distinto.

Sé bien que no es una empresa sencilla de elaborar, más cuando toda una serie de condiciones, pensamientos, recuerdos, nos mantienen con pies de plomo sobre el mismo suelo que hemos pisado a lo largo de toda nuestra vida. Desechar lo que no nos sirve y conservar las cosas de las que tenemos un aprendizaje importante que nos mantendrá vigentes en el futuro es más complicado de lo que nos han dicho. Es una habilidad, casi un arte, pues tener o no tener este elemento puede ser la diferencia entre ser un “don nadie” o cambiar paradigmas.

Si fuera una tarea sencilla, cualquiera sería capaz de hacerla sin mayor contratiempo, es más, creo firmemente que todos la estaríamos practicando en este momento sin ponernos ni tú a leer esto ni yo a escribirlo. Entonces, ¿desde dónde o cómo empezar a fraguar esta idea que cambie nuestra vida para siempre? La pregunta del millón (¿de dólares?).

Para iniciar, algo que debemos mantener en mente para hacer rendir nuestros ingresos, sin importar que tan abultados o raquíticos sean estos, todos los salarios caben en una economía cambiante. Perder el miedo es la primera etapa. Y créanme, no es cuestión de decir sino de actuar. Es más, en esto podemos llevarnos muchísimo tiempo y quizás nunca logremos derrumbar esa pared insidiosa y molesta que se levanta ante nosotros sin que podamos hacer nada al respecto. Los hay valientes y fuertes que pueden tirar ese muro como si estuviera hecho de cristal, hay otros que se tardan más quitando piedra por piedra, con el sigilo que les impida quedar sepultados una vez que los cimientos sean débiles. Emprendedores de todo tiempo los hay, encontrar a cual nos parecemos también sería absurdo, pues cada quien marca el ritmo de la desarticulación de nuestro mayor obstáculo.

Ya que el muro está abajo, lo más importante es mantener el camino rumbo a nuestros objetivos. Por sencillo que también esto pueda parecer, mantener la mirada en el objetivo que nos planteamos en un principio es difícil de mantener, más aún cuando el camino para conseguirlo está plagado de más obstáculos que pueden desviar nuestra atención haciéndonos cambiar de rumbo. Es fácil perderse, y si esto pasa, las posibilidades de regresar a la misma senda se vuelven más y más complicadas.

En Prestadero confiamos en que lo harás bien y con firmeza para conseguir tus objetivos. Creemos que en México hay gente trabajadora, con ganas de superarse constantemente a sí misma. Con ganas de aportar a los demás. La mayoría de las personas que nos encontramos a diario en la calle, al salir de nuestro hogar, comparten muchos de nuestros anhelos y todos en equipo podemos llegar más lejos y mejor equipados para un futuro que dejará de ese momento de ser incierto y temeroso. Creemos en los préstamos para que realices lo que quieras.