Surf en volcanes: tendencia de los deportes extremos

En León, Nicaragua, se ha puesto de moda uno de los deportes extremos (http://revista.pricetravel.com.mx/deportes-extremos/) que es totalmente diferente a los que se habían practicado antes. Quizá tenga elementos de algunos, pero no se puede comparar. Este deporte es el surf de volcanes. Aunque no llega al grado de surfear en la lava, es bastante peligroso, pues consiste en bajar por la ladera en alta velocidad, utilizando sólo un trozo de madera, y tratando de esquivar las rocas filosas que se encuentran en el camino. ¿Te interesa? Sigue leyendo.

No hay muchos volcanes que se presten para este tipo de deporte. De hecho, el Cerro Negro es el elegido por excelencia para los que surfean volcanes, ya que su ladera está hecha de pequeñas piedritas volcánicas, lo que reduce la fricción, y la dificultad, del descenso.

La tabla de madera

Hay quienes desean comenzar este deporte con su equipo propio. Lo más recomendable es construirlo tú mismo. Así, podrá tener todos los requerimientos para que funcione adecuadamente. Por ejemplo, una cuerda que salga de la parte frontal es indispensable para reducir la velocidad cuando sea necesario. Igualmente, una capa de metal en la parte inferior, servirá para disminuir la fricción.

Pero eso no es todo. La tabla también debe poseer una capa extra de plástico, para que la disminución de la fricción sea más significativa. Sin embargo, debes tener presente que esta capa se tendrá que sustituir frecuentemente, por su rápido desgaste.

El ascenso

Un ascenso al volcán es algo que no debe tardar más de una hora. Puede que vayas con un poco de condición y lo recorras en 45 minutos. Al fin y al cabo, son sólo 728 metros en subida. Eso sí, teniendo en cuenta que debes cargar con tu tabla y lo que quieras llevar en el camino. Considera también que los vientos de la cima pueden ser muy potentes y moverte como una vela de barco.

Las tablas pueden ser peligrosas si te alcanza el viento de la cima. Esto es porque funcionan como velas, y el viento las puede ir empujando, llevándote con ellas en una dirección que quizá no sea la deseada. Si te llega a pasar, te recomiendo mantenerte pecho tierra hasta que no haya tanto viento.

El descenso

Una vez que hayas terminado de subir el volcán, es momento de decidir cómo va a ser tu descenso. Puede que lo hagas de pie, como si estuvieras surfeando, o bien, sentado, como si fueras en un trineo.

Los deportes extremos también tienen que ver con la posibilidad de poder exhibir las hazañas. Por ese motivo, quizá sea más recomendable ir de pie, pues las fotos serán mucho más épicas que en la alternativa. No obstante, no irás tan rápido, ni tendrás tanta habilidad para maniobrar.

No creas que ir sentado es la cosas con menos chiste en el mundo. En realidad, se siente mucho mejor que ir de pie. Si lo que quieres es una buena foto, comienza parado, pero pronto te darás cuenta de que te hace falta velocidad y, en ese momento, te volverás a sentar. La fricción es mucho menor y la gravedad se concentra en un centro de menor tamaño, así que es bastante normal que vayas mucho más rápido a como irías si insistieras con seguir de pie.

No obstante, fuera de cómo vas a subir o bajar, te recomiendo que vayas con una protección adecuada. Un traje de una sola pieza te será muy útil si llegas a tener algún choque. Tampoco olvides los lentes de protección o los guantes elaborados a partir de la piel.

Hay piedras que son muy suaves, pero también hay las que tienen un filo excepcional. No te expongas ante estas últimas y revisa que tu equipo de protección esté completo. Anímate a que todo salga como debe salir.